Te dejé mi amor ahí





Nos confesamos el amor ayer.
Te levanté en frente de mí y me enseñaste
a Tenochtitlán en todo su esplendor.

Toqué tus brazos y me profundicé
en tus ojos.  Tú me regresabas
la mirada intensamente.

Te dejé mi corazón ahí pero no antes
de detenerte con mi afán.

Tú no pudiste hacer más, restringida
Por tu amor atrapado.

Te levanté pero no pude llevarte
conmigo a la isla del
Perdido.  Ahí nos hubiéramos podido
Olvidar de la existencia.

Hoy, cierro los ojos y sólo
viene lo que pudo ser.