Regreso a donde tú me dejaste
Regreso a donde tú me dejaste.
Sin igual estabas en esa mañana.
Tus ojos y manos me hablaban y
yo respondí cómo pude.
Regreso a donde tú me anclaste.
Cuando lejos he ido, tus cadenas
me envían pa’ tras a
tu puerto.
Regreso a donde sólo
tú tienes las llaves para liberarme.
El amor me absolverá de estos
actos e impulsos apasionantes.
Regreso, hoy, debajo del asta,
enseguida del parque papagayo
donde nunca se cumplió
nuestra cita.