Labios taciturnos, brillosos
como las estrellas del Este.
Ojos con razón y amor
para morir.
Este encuentro fue de los más
profundos y celestiales.
Pelo negro donde mis manos
firmes te desfilan en frente de la sociedad.
Ese pelo, desafiante a lo rubio.
¡Reina mejicana, exclama la
verdadera belleza!
Caderas cuales sincronizan la
hermosa armonía de mi alma.
Mike Laure se despierta hoy de su tumba,
pidiendo esa cumbia suya.
Sonrisa y boca que a mi alma, encerrada, toca.
Esas piernas dan motivo para que haiga existencia.
Autopista más codiciada.
El milagro más bonito es oír
tu mirad y sentir tu canción.
¡Hembra, aurora de la primavera,
Luz de luces, hija de Venezuela!
¡Inspiradora de los tiempos de ayer y ahora!
Dulcinea por quien estoy dispuesto
a martirizarme. Sólo Dios y tus ojos
eliminan el crepúsculo.