Cierro los ojos y
todo es verdad
Cierro los ojos y veo tremendas verdades.
Las siento al perderme en los círculos
concéntricos. Cuando llego al epicentro,
veo que todo es en vano.
La verdad está ahí.
El cerrar de ojos, trae el oráculo que susurra ríos y cascadas de verdades fecundas y tropicales donde los cisnes, papagayos, y pavo reales cantan implacablemente sobre la laguna
de la humanidad.
Mesando están el sol
y la luna y enlazadas las
estrellas y el universo.