Cabello sin listón
Pelo negro de color de olivo,
cayendo sobre el río de la Rumorosa.
Camino peligroso, camino hedonístico
pero jamás escogeré suplente.
Mi comida tiene que tener sabor.
Volante, con cual se goza la vida.
Dos tacones y el encuentro
con el Jardín de Edén.
Cabello sin listón,
la unión de dos cielos.
Tacones y curvas de primavera
que dan vida a la posteridad.
Cuando camina, no hay mejor verdad.
Hoy tiro los libros de filosofía,
ya son superfluo.
Una sita escrita con papel azul.
Hoy reconoce el corazón bohemio,
pero, hoy, se goza sin mover.
Quiero morir atrás de esa diosa.
Sé que puedo ser pintor.
Sólo necesitaré sentir la forma donde yo pondré
mi obra para recibir inspiración.
Jamás haré error en este oficio porque
el cliente se tiene que satisfacer.